domingo, noviembre 28, 2010

GASTRONOMIKA 2010. (3). San Sebastián.

CENAS GUIPUZCOANAS






Un día acabaré comiendo en el Frontón de Tolosa , sin que sea en el marco de un banquete. Era la segunda vez que cenaba allí. Es un lugar muy particular.



Esta vez no pasamos por el frontón para tomar el aperitivo. Subimos directamente al comedor desde la calle.
Un progreso importante desde el año pasado: se han colocado algunos discretos rótulos donde se prohíbe fumar, aunque al final de la cena, me parece que algunos no les hicieron mucho caso.
Roberto Ruiz, el chef-propietario lee este blog. La prueba es que me ha prometido que algún día me contaría toda la historia de su restaurante vecino, el Julián de Tolosa, del que me limité a decir que había comido allí, hace unos meses, una excelente carne. Si tengo que decir la verdad, la que degusté el otro día en el Frontón estaba a su altura.
Se trataba de una cena de Hermanamiento entre el Frontón y los productos de Castilla y León.


Cecina. A la cual no soy muy aficionado pero cuando no está astillosa como era el caso, la sé disfrutar. En representación vasca, la famosa Gilda que nació en la parte vieja donostiarra en el bar Martínez.


Morcilla de Burgos y morcilla de Beasain. ¿Cuál era la mejor? No sabría decirlo.


El potaje de Alubias de la Huerta de Gredos tampoco tenía nada que envidiar a las famosas alubias de Tolosa. Para adquirir las auténticas (hay muchos sucedáneos) hay que fijarse en el label Tolosako Babarruka Elkartea. En su paquete se especifica hasta el caserío (no son más de 33) que las ha producido.


Lechazo de Castilla y León

y la impresionante chuleta cuya proveniencia no me importa. Estaba excelente.
Queso Monte Enebro del Valle del Tiétar y ¿cómo no? Idiazabal. Pero ¿desde cuando el queso sustituye a un buen postre? No lo hubo…

Un templo de la brasa.
La cena del martes transcurrió en Elkano de Guetaria. En este restaurante sí que había estado hace unos años y recordaba lo que había comido.


Almejas justo abiertas.


Cocochas .Me gusta cuando la salsa verde las envuelve. Me gusta la miga de pan que se empapa. Este hilillo anecdótico y separador no me convenció.



En cambio el bogavante me ha parecido extraordinario. Hacía mucho tiempo que no comía uno tan bueno. No recordaba una cabeza de bogavante tan sabrosa.


El rodaballo de esta casa es mítico. Me tocó una de las partes más delgadas del bicho pero aun así, era excepcional.


Hasta el postre me gustó. Recuerdo sabores de manzana asada, de crumble, de canela,¿nuez rallada?…Si. Sabores agradecidos. Ideales para concluir este tipo de cena. En el ambiente de un banquete, es difícil fijarse en la comida. Se da siempre preferencia a la conversación con tus vecinos de mesa. Imagino que será por este motivo que estos ágapes destinados a la prensa se hacen casi siempre en restaurantes de cocina tradicional, en los que la gente va a disfrutar llanamente de la comida sin que haya motivo para comerse mucho el coco. Los periodistas extranjeros lo suelen agradecer.
Por cierto, los chefs triestrellados de Guipúzcoa no se suelen visitar entre ellos, en cambio todos frecuenten asiduamente a Elkano de Guetaria....

2 comentarios:

Blogger IÑIGO ha dicho...

Roberto Ruiz a parte de un excelente cocinero es mejor persona .
Philippe deberías de ir un día a comer a su casa, mas relajado te sorprenderá y pídele postres jiji que los tiene.

12/01/2010 1:31 p. m.

 
Blogger Philippe Regol ha dicho...

Si. Tengo muchas ganas de ir. En el próximo viaje.
Lo de los postres era para pinchar un poco...je je.

12/01/2010 1:37 p. m.

 

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